03 Mar Cuarta edición de las Jornadas HOTS&HITZ en Vitoria-Gasteiz
Un año más, las Jornadas HOTS&HITZ regresaron con la voluntad de abrir conversación allí donde a veces incomoda. Organizadas por Musika Bulegoa, estas jornadas se han consolidado como una cita imprescindible para quienes forman parte —o desean formar parte— del ecosistema musical vasco.
Fuente: Deia
Mesas de trabajo:
Realidad & desafíos de las profesionales del sector de la música de Euskal Herria
Dinamizan: Ibone Iza y Lara Alcázar (MIM)
Mesa redonda:
Tomar control: Retos tecnológicos, oportunidades e innovación en la producción musical
Dinamiza: Lara Alcázar (MIM)
Ponentes: Sara Zozaya, Nerea Alberdi y Alai Ormazabal
Conclusiones Mesa
La mesa coincidió en que la industria musical funciona como un ecosistema relacional donde la infraestructura, la formación, la experiencia y la red de contactos son factores decisivos para acceder y mantenerse en el empleo. También se identificaron como facilitadores los recursos públicos, determinados ciclos de programación orientados a perfiles jóvenes, la visibilidad pública y la versatilidad profesional.
Sin embargo, se señalaron barreras estructurales persistentes: escasa presencia de mujeres en roles técnicos y de producción, falta de programadoras y de perspectiva de género en la programación, dificultades de conciliación y precarización que impacta directamente en la salud mental. Se destacó la falta de información accesible sobre ayudas y apoyos, dinámicas jerárquicas que dificultan condiciones justas de contratación, infantilización y estereotipos que condicionan trayectorias. También emergieron factores interseccionales (clase, raza, estatus administrativo) y desigualdades de partida vinculadas al poder adquisitivo.
En relación con las trayectorias profesionales, se compartió una percepción común de tener que demostrar el doble para obtener la mitad de reconocimiento y oportunidades. Se denunció la instrumentalización de las acciones dirigidas a mujeres como colectivo, la falta de reconocimiento como agentes individuales y dinámicas de competitividad alimentadas por la escasez estructural de espacios.
Respecto a la división entre vida personal y trabajo, se subrayó el peso de los cuidados y las responsabilidades familiares en la toma de decisiones profesionales, así como la dificultad real de vivir exclusivamente de la música sin compatibilizar otras actividades.
Como propuestas de cambio, se planteó reforzar la formación y el acceso a información clara sobre ayudas y redes; fortalecer el tejido asociativo y comunitario; promover la presencia de programadoras, técnicas y productoras; generar herramientas de conexión entre creadoras y agentes de la industria; implementar planes de acción con criterios de prácticas laborales justas e igualitarias; y avanzar en medidas concretas que faciliten la conciliación.
La conclusión general apunta a la necesidad de abordar las desigualdades desde una perspectiva estructural, combinando políticas públicas, cambios en la programación y fortalecimiento de redes profesionales para generar un entorno más sostenible y equitativo.